Pegging

El falso mito de que el sexo anal en un hombre esconde una orientación sexual encubierta, incrementado por homófobos y falsas creencias, continúa, aún hoy en día, impidiendo a muchos varones vivir plenamente su sexualidad.Sigue siendo un gran tabú alimentado por la falsa creencia de que resulta doloroso, cosa que sirve de excusa adicional para cerrarse a la posibilidad de disfrutarlo.Se trata de hacerlo bien, de olvidarse de estigmas morales, de explorar nuevos campos de vivir el propio sexo.A mi me encanta usar un strapon y estimular a un esclavo enseñándole (con delicadeza al principio) los placeres de todo su cuerpo.El pegging es una de las prácticas más extendidas en FemDom y considero que implica el traspaso de poder y una comunión de intimidad con mi esclavo.  Plugs, dildos, straps… El mercado está lleno de estos artículos y no son únicamente para adornar nuestras salas de juegos...

Un guiño a l@s que empiezan

No soy partidaria de dar consejos a las nuevas incorporaciones en el mundo FemDom. Suelo sugerir que lean mucho sobre el tema, que se informen adecuadamente y, sobre todo, que tomen contacto directo con otras Amas, sumis@s y esclav@s. Anoche me escribió una Dama muy interesante pero, en mi opinión, con algunos conceptos erróneos. Todas empezamos en algún momento y la euforia del nuevo mundo que se abre ante nosotras nos hace acelerar procesos que requieren su tiempo. Sólo puedo hablar desde mi experiencia, cada cual tiene las suyas y sus puntos de vista, pero ser Ama no significa en absoluto ser mala persona ni tratar con prepotencia al resto del mundo. No creo necesario alardear de educación, eso se tiene o no se tiene, y tampoco se trata de ir gritando insultos (aclaro que para mi los apelativos que utilizo con los míos no los considero insultos, sino parte de nuestra relación: mi puta, cerdito, gusano, entre nosotros no constituyen más que adjetivos habituales); se puede dominar con la voz perfectamente controlada, incluso susurrando y con una sonrisa encantadora en los labios; se puede humillar de mil maneras… pero todo aprendizaje necesita un tiempo para consolidarse. Es bueno tener una mente abierta y ser lo suficientemente inteligente como para aprender hasta de los errores. En cualquier caso, bienvenida, Señora, mis mejores deseos para sus...

Sinceridad

El último rebuzno es acusarme de ser demasiado sincera. (¿Se puede ser “demasiado sincera”?). Ha sido muy gracioso, porque me lo decían en tono de reproche. A estas alturas de mi vida tengo muy claro lo que quiero, cómo lo quiero y cuándo lo quiero. Y no tengo reparos en comunicarlo porque no soy mujer de andar con rodeos y perder el tiempo con enredos que no llevan a ningún sitio. Una cosa es jugar con una pieza de caza dando zarpazos suaves o un salto hacia otro objetivo para confundirla y otra muy distinta es depredar con mentiras o siendo deshonesta, porque entonces no sólo perdería el tiempo sino que además, si mis bases no son firmes y claras desde el principio, me pasaría la vida gastando energía para nada. Soy lo que soy y soy quien soy, lo dejo claro desde el minuto uno y si no interesan mis condiciones, como se suele decir: “ancha es Castilla”. Tengo un gran ego (¿no se nota?) y muchas tablas en mi “haber” como para no saber distinguir al que pretende jugar conmigo sin más implicaciones. No quiero cerca de mi a nadie que no lo desee. Y tampoco es mi estilo andar detrás de nadie,  prefiero (y estoy acostumbrada a) que me busquen a...

Cumple-mes

 Me doy cuenta de que mi blog se está convirtiendo en una especie de “Diario de una sádica”, pues cada día escribo algo sobre preguntas que me hacéis o mis propias vivencias cotidianas. Y veo que sois muchos los que me leéis cada día; el blog cumple hoy un mes de vida y me sorprende el número de visitas que hay en tan poco tiempo. Tanto si me visitáis por puro morbo, porque os interesan mis palabras, por contrastar opiniones, por el secreto interés de servirme o por el motivo que sea, os agradezco que estéis ahí, al otro lado de la pantalla, leyéndome; es agradable saber que me seguís. Recibo todo tipo de correos: el que no se entera de nada y me pregunta si estoy soltera o cualquier otra clase de incoherencia, el que redacta todo un listado de sus preferencias (como si yo estuviera para complacerlo), el que me insulta, el que me amenaza, la que me envidia y trata de sonsacarme, el no iniciado muerto de miedo, el prepotente que todo lo sabe, los que me pedís que hable sobre algún tema que os interesa, los que desean ponerse a mis pies, los que me dicen moñerías románticas, el que me cuenta sus fantasías, la que suplica sustituir a mi esclava, el que hace promesas que no se cree ni él… Pero en medio de tantos correos, siempre hay alguna que otra cosa interesante: esclavos que saben cuál es su sitio, no iniciados de lo más correctos y alguna Señora felicitándome con la elegancia digna de una Dama. En la primera entrada de este blog hablaba sobre “la aventura de bloggear”. Mi conclusión en un mes de...

¡Fuera de mi vista!

No es cuestión de ser el perfecto esclavo. No hay nadie perfecto ni imprescindible. Ni siquiera la vida FemDom es una balsa de aceite para nadie. Hay problemas como en cualquier otro ámbito de nuestro día a día, pero el secreto está en la rapidez en que nos levantemos de una caída y la agilidad mental para descubrir y rectificar nuestros errores. El no permitirse flaquear, el obsesionarse con ser perfecto, sólo es un caldo de cultivo para inseguridades. Estoy convencida de que l@s que integramos el FemDom como filosofía de vida, sentimos y vivimos con más intensidad. Pero la perfección no existe. ¿Mi consejo a un esclavo repudidado? Haz exámen de conciencia y si tu conclusión es que diste lo mejor de ti y tu comportamiento ha sido el adecuado, entonces levántate y continúa tu camino, que todo duelo tiene un fin y la vida sigue. Pero si encuentras motivos en tu servicio para avergonzarte, ahí tendrás tu respuesta. El siguiente paso es preguntarte si podrás arreglarlo de modo que seas admitido de nuevo… o si yo readmitiré a alguien a quien he pateado por inútil. ¿Vale la pena ejercitar la humildad para intentar recuperar tu sitio… o mejor buscar otro donde te den mimitos y esclavitud a la carta? ¡Qué bonita es la vida, con sus sorpresas, cambios, novedades y cruces de caminos!...