Mil formas de morbo

En mi anterior post decía que soy una mujer discreta. Y me ratifico, no pregono mi rol. Pero tampoco lo escondo. Como dice mi perra sierva_de_Cruel, cada un@ con sus cadaunadas.

Pero la discreción no me impide jugar con mis perrillos en público.

¿Hay algo más excitante que estar en una conversación entre vainillas y accionar el vibrador del dildo que mi mascota lleva puesto desde mi bolso mientras busco un cigarrillo… o susurrarle palabras obscenas al oído en una terraza concurrida mientras el dispositivo de castidad que lleva puesto impide una erección viendo como se remueve inquieto en su silla? ¿O tal vez, aún estando a medio metro de mi, enviarle un mensaje al móvil haciéndole saber lo perra que es y lo que le espera al llegar a casa?

¿Es que sólo a mi me excita ir a comprar lencería femenina para él y hacer que se la pruebe en la tienda? ¿Y lo divertido que es llamarlo al trabajo, donde ha de disimular su conversación conmigo?

Ver/sentir cómo su rostro se pulveriza de minúsculas gotitas de sudor, su rubor, sus nervios…

Las posibilidades de placer morboso son infinitas aún siendo discreta y mi mente es muy perversa. 😀

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