Dominación mental

La Dominación física, sin una actitud previa adecuada, sólo consigue rituales huecos sin mayor trascendencia.

La sumisión comienza por la entrega de la voluntad, pero si dicha entrega no incluye el aspecto psicológico, se convierte en una simple representación teatral.

El poder de la mente es el mayor estimulante: sentimientos y emociones de los que voy apropiándome y haciendo crecer según la relación avanza.

Y, claro, en todo acto de entrega (y de aceptación de esa entrega) existen riesgos. Yo adquiero una serie de responsabilidades sobre todo cuanto se me da, pero considero ese “riesgo” un aliciente más con el que trabajar.

La Dominación mental no consiste en crear robots, sino en conducir y adiestrar una mente para que aprenda a ordenar sus prioridades (lógicamente, lo perseguido en la mente de mi esclavo es que la prioridad sea yo). Pero no se trata de que olvide su personalidad, sino de que sea él mismo para mi y que esa situación, servirme, le haga feliz.

Hay cosas que cambian (comportamientos, acciones, expresiones), pero lo que deseo de mis perros es que estén en sintonía conmigo, conseguir esa magia que alimente mis instintos. La Dominación física puedo conseguirla en el momento que desee, en cualquier sitio, pero si no viene acompañada de una mente sometida, será un “aquí te pillo, aquí te mato” sin importancia.

Me gusta poseer, disfruto con una mente de mi propiedad; un polvo ocasional con azotitos no me llena, necesito el sacrificio y la rendición de mi presa.

2 Comments

  1. … pues interpreto que a mi ya me domina mentalmente, mi prioridad es Ud., cada vez que hago algo imagino lo que diría o haría Ud.en esa situación y como debería actuar yo si CruelDama estuviera presente.
    Me paso las horas pensando en detectar Sus deseos y necesidades, para proporcionarla el bienestar y la satisfacción que merece…
    Me siento dominado por Ud. en la distancia y alcanzo la felicidad cuando estoy a Su lado… y reforzado en mi sumisión cuando detecto en su rostro bienestar o satisfacción.
    Su dominio físico es sobre todo mental, como cuando me mete mano sin pudor y porque es su derecho… y yo no me atrevo ni a tocarla,
    Es humillante como me someto a Sus provocaciones publicas y como disfruto adorando Su fetichista calzado, cuando me lo exhibe tentador sea donde sea.
    Es mental cuando vamos de tiendas y atiendo Sus caprichos. Es físico cuando me deja ayudarla a cambiarse en el vestidor,

    Un sumiso dispuesto a darla cuantas responsabilidades quiera.

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  2. No puedo estar mas de acuerdo con usted, Señora, la mente del esclavo/sumiso tiene que estar orientada hacia su Ama o si no la posee, hacia el hecho indiscutible de la ginaquia, Comprendo a aquellos, que lo que desean es un polvo con azotes, pero si piensan que eso es BDSM… ¡¡¡pobrecillos!!!, es como si piensan que es lo mismo comer en un restaurante de cinco tenedores o un bocata en un parque, la entrega al Ama ha de ser completa, una vez entregada la correa a nuestra Ama, sólo resta dejarse llevar por ella, pendientes de sus órdenes, sus caprichos, sus necesidades, estamos ahí para servir y eso sale de nuestra mente, el resto sale sólo.

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