Marcas permanentes

No soy muy partidaria de las marcas permanentes porque la vida da muchas vueltas y lo que hoy nos puede parecer eterno, mañana se puede acabar. Las relaciones, normalmente, tienen fecha de caducidad; unas duran más y otras son efímeras.

Me explico. No me agrada que un esclavo venga a mi con la marca de propiedad de otra, ni tampoco me complace que alguien a quien ya no considero mío luzca la mía.

He hecho algún branding y alguna escarificación discretitas, que no dejan de ser una muestra más de sumisión y, en cierto modo, un acto romántico de afianzar y reafirmar la entrega.

Pero estos días he concedido un tatuaje con mi collar a alguien que lo siente de verdad y que me ha demostrado (y me demuestra) día a día que me pertenece. Un cambio de opinión, tanto puntual como merecido.

Y sigo pensando lo mismo, no soy partidaria de marcas permanentes, excepto en esos casos tan especiales en los que los años de servidumbre verifican la autenticidad de esas marcas.

2 Comments

  1. Para mi la eternidad es un concepto apetecible pero irreal.
    Las marcas permanentes son deseables para los sumís en un momento dado, pero inadecuadas tal y como evoluciona la vida.
    Las señales emocionales o mentales son mas profundas y quedan siempre grabadas en el corazón…, aunque la relación DomFem muera, el recuerdo permanece.
    Un collar grabado es suficiente, desde mi punto de vista, para mostrar al mundo la dependencia y propiedad que una Dama tiene sobre nosotros.
    Un sumiso que tiene un collar grabado con el nik de Su Dueña y esta dispuesto a mostrarlo orgulloso al resto del universo fetichista.

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  2. Yo soy un perro raro, lo reconozco, de hecho, que yo naciera fue un error de cálculo, no voy a explicar nada….. tal vez lo debería de explicar mejor…………………. una madre 😉

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