Relaciones 24/7

Vivo 24/7 con mi esclava y, antes de aceptarla a ella, viví cinco años con otro esclavo. Antes de éste último hubo otros y ya me costaría vivir de otro modo. Hasta si me voy unos días fuera, me llevo a alguno de los míos, ya sean tres días o veinte.

Cuando una relación se consolida, independientemente del tipo de relación que sea, intentamos pasar juntos el mayor tiempo posible.

Yo soy feliz con mi cuadra, tengo lo que deseo tener, pero siempre hay uno o una con privilegios de servirme en casa viviendo conmigo. ¿He dicho “privilegios”? Quizás sea más exacto calificarlo de “suplicios”, porque mi carácter es duro y hay momentos en que los vuelvo locos, jajaja.

Hay quien no cree en una relación 24/7 por considerarla imposible, pero yo no estoy de acuerdo, de hecho, hace años que lo vivo. Y no soy la única, conozco distintas formas de 24/7, desde la más impersonal a la más afectiva, aunque opino que en este tipo de relaciones tan intensas y estrechas siempre hay afecto mutuo (yo no podría vivir con alguien a quien no aprecio, por más imposiciones, exigencias, castigos y correctivos cotidianos que imponga).

El esclavo 24/7 disfruta del contacto continuado con su Ama y se desvive por tener todo a su gusto. El Ama disfruta de la comodidad del servicio doméstico tal y como lo desea, con el añadido de que puede moldear al servidor a su capricho, con innumerables detalles que añaden salsa a la vida de ambos al disponer del sirviente a tiempo completo para lo que desee.

Y si el Ama es tan juguetona e imprevisible como yo, no habrá tiempo para aburrirse, os lo aseguro 😀

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *