Esclavas y esclavos

Un esclavo preguntaba ayer en una red social si un Ama es más sádica con un esclavo que con una esclava.

Mi respuesta fue la siguiente: “Personalmente soy sádica con ambos sexos, pero es cierto que tal vez por la resistencia física, puede que un macho despierte mi instinto de una forma más pronunciada. Pero no puedo generalizar, ya que depende del perro (o perra) que tenga delante, unos me inspiran una relación más suave y otros más dura.”

Otro esclavo apuntaba: “Desde mi experiencia, he observado que las Mujeres Dominantes hacen diferencias significativas con esclavos y esclavas. El esclavo es tratado con más dureza (tanto física como psicológicamente), mientras que la esclava es una especie de su género, el ayudante respetuoso, un sirviente dócil que, no pocas veces, incluso ayuda a la Señora en la presentación del hombre del momento. Muy diferente es en cambio el caso de Doms/sums lesbianas, donde nos encontramos con la misma dureza, a veces incluso superior”.

Yo no creo que sea una cuestión de orientación sexual sino que confluyen varios factores. En mi andadura he tenido esclavas realmente masoquistas y otras no tanto (y exactamente igual en el caso de esclavos). Considero que cada relación es diferente a las demás y yo establezco muy distintos tipos de relación con cada uno, sea hombre o mujer.

Soy sádica, pero tampoco me apetece serlo con todo el mundo, ni con todos los que lo soy lo exteriorizo del mismo modo ni con igual intensidad. Mi sadismo, evidentemente, se centra en aquéllos que me ceden el poder y yo lo acepto.

Tal vez haya algo de cierto en las diferencias de trato de unos a otras, pero no siempre es así. Con algún esclavo masculino no despliego un sadismo extremo. Creo que depende de mis apetencias y del sujeto en cuestión.

1 Comment

  1. Yo creo que las dinámicas FemDom se deben practicar con sensatez y perdura en el tiempo gracias a la inteligencia de ambos intervinientes… y no por el sexo-genero de los participantes.
    Las experiencias nos dan la posibilidad de madurar, si pensamos en ellas nos reconocemos y conseguimos identificarnos como sumis@s o Domin@s, como sadic@s o masoc@s, etc.
    Lo unico evidente al nacer es que somos chicos o chicas y cuando descubrimos nuestras tendencias sexuales intentamos practicarlas, los dominantes intentan someter a los demás, los sádicos disfrutan pegandoles, los masoquistas gozan con el dolor y a los sumisos les gusta ceder el poder a otro.
    La educación, generalmente machista de los hogares hispanos, hace que percibamos a las mujeres como mas débiles físicamente y mas predispuestas a servir…, pero las sociedades progresistas actuales, admiten las relaciones homo y heterosexuales como iguales, en las comunidades BDSM es mas relevante la condición D/s que el genero individual y el movimiento feminista ha influido para que hoy importe mas la inteligencia emocional que las costumbres retrogradas.
    Las primeras dinámicas son de aprendizaje, no digo que no puedan ser sensatas, para ello utilizamos los pactos-consensos, pero los humanos preferimos nuestra propia experiencia mas que la de nuestros “respetados” semejantes…., tanto unos como otros porque queremos valorar lo que sentimos al hacer realidad nuestros sueños.
    Las personas maduras, saben que cada relación es distinta, valoran al sujeto (varón-fémina) con el que se relacionan y aprecian el feeling que sienten a su lado, antes de decidir ser Dueñ@-esclav@, minimizando con sensatez los riesgos de las dinámicas que practicaran.
    Un sumí-macho, no masoquista cuando voluntariamente obtuvo el privilegio de ser esclavo de CruelDama, que recibe el trato que merece, que ha renunciado a sus limites porque su Dueña es sensata y que cada día esta mas enamorado de su Diosa-Diabla.

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