Nota aclaratoria

Es gracioso que un sumiso, al que no conozco más allá de un par de intercambios de correos, me diga que se siente desatendido cuando ni siquiera ha cumplido la primera parte de mis exigencias para tomarlo en cuenta como aspirante a servirme. Es curioso que otro se permita bombardear mi correo con excusas estúpidas cuando es evidente que ni contesto ni lo haré porque ya le he dicho todo cuanto tenía que decirle.

Yo comprendo que hay muchas Amas que se pliegan a vuestros deseos, pero no es mi caso, yo impongo mis normas desde el primer minuto y, si no estás de acuerdo, nada que objetar, continúa tu búsqueda en tierras más cálidas. En mi mundo mando yo, ni los sumisos ni los esclavos, y en lugar de ceder ante intentos de manipulación, lo que hago es dar carpetazo a lo que no me interesa.

¿Soy demasiado exigente? Es posible, pero no admitiría que las cosas fueran de otro modo. Ni yo vendo nada ni tú estás comprando nada. Establezco relaciones en las que el dinero forma parte de mis exigencias, pero no proporciono ningún tipo de servicio “a cambio de”.

Tal vez con otras te funcionen los lloriqueos y las demandas, pero yo soy como soy y tengo muy claro que no voy a cambiar. Por nadie.

Y no creo que sea tan difícil de entender, sinceramente, creo que siempre soy muy clara en mis palabras. Si no te conviene, estupendo, puedes estar seguro de que jamás te perseguiré, yo no deseo a nadie a mis pies por la fuerza.

Pero no te equivoques, no vas a comprar mi tiempo y con esas actitudes lo único que conseguirás es que te ignore. No vengas a mi con exigencias, si de verdad desearas servirme, sabrías que esa no es la manera.

¿Deseas mi atención? Gánatela. Pero no con quejas ni apremiándome porque los resultados no serán los que buscas.

¿Soy un Ama Financiera diferente? Tal vez, pero llevo la Dominación dentro y no voy a cambiar 🙂

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *