Nada es eterno

Todo tiene fecha de caducidad. Todo.

Hasta la entrega más acérrima y que ahora mismo nos puede parecer indestructible, hasta el dominio más férreo, se acaban algún día.

Por eso hay que saber disfrutar el presente. Me niego a vivir pensando en lo que pueda pasar en el futuro hasta el punto de perderme lo que está pasando ahora.

Además, hay muchas cosas que se pueden predecir porque van dando pistas de su desenlace y no nos pillan por sorpresa si observamos su evolución.

Como Ama soy exigente, sin embargo a veces permito cierta holganza, pues relajando el control compruebo la fidelidad, la atención y la constancia que los míos me dedican sin presiones. Y es muy instructivo, porque aunque “cuando la gata no está, los ratones se divierten”, se constata quién se siente mío de verdad y se comporta como tal y quién olvida sus votos a la primera de cambio.

Estos días me siento defraudada con alguien que se engañaba a sí mismo. Sin embargo mi disgusto no es tan grande como lo habría sido si hubiera permitido que me manipulara con palabras bonitas.

Así que me ratifico: todo tiene fecha de caducidad. Pero eso no significa que dejemos de tener ilusiones y fantasías, sino que es importante vivir intensamente lo que tenemos. Mientras lo tengamos 😉

6 Comments

    • jajaja, servus{Bastet}, agradezco tu apoyo, pero creo que pocos hay más animados que yo 😉

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  1. no se preocupe, el tiempo pone a la gente en su lugar, el problema es que ha veces la gente que te decepciona es la que menos pensaba que lo haria.

    A sus pies

    Susi

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    • Así es, susi, pero como digo en el post, no hay sorpresas 🙂

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  2. Como siempre Señora, hace usted gala de un sentido común magnífico. Ser realista es a veces una manifestación de sensatez que contrasta con emociones desbordadas o inconsistentes a pesar de su exaltación temporal, incluso siendo ciertas mientras una las siente, pero que como todas las cosas tienen su ciclo de vida. Aceptar esto y vivir el presente disfrutando y saboreándolo en toda su dimensión es un Arte, Señora Cruel, el Arte de Vivir. Usted domina también este Arte. 🙂

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    • Gracias, Akuar, pero ya sabes: más sabe la Diablesa por vieja que por Diablesa 😉

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