Dualidad

Sé que mi nick os induce a pensar que soy una cabrona desalmada (y una mala pécora cuando os fijáis donde dice que soy, además, Ama Financiera) y, cuando me leéis, os descoloca un poquito esa imagen que os habíais hecho de mi.

No os voy a desengañar, admito ser también una sádica con muy pocos escrúpulos, pero todo tiene su momento, ¿verdad?

Me encanta la humillación, pero no me dedico a ir por la vida humillando a todo el mundo. Disfruto del spanking, pero no salgo a la calle con un látigo en cada mano.

Todos tenemos una dualidad en nuestra personalidad. El secreto de sentirse a gusto con uno mismo está en saber equilibrar esos dos caracteres sin renunciar a ninguno (o nos estaríamos engañando a nosotros mismos).

Me han pasado muchas cosas porque yo no soy de las que se quedan mirando cómo viven los demás. Y todas esas cosas, buenas y malas, han ido contribuyendo a que sea como soy, enseñándome a expresarme y a distinguir cuándo puedo ejercer toda mi crueldad y con quién deseo hacerlo.

Se dicen muchas cosas de mi: que soy una provocadora, que soy un encanto de mujer, que soy una hija de puta, que no tengo ni idea de Dominación, que soy un Ama excepcional, que soy muy protectora con los míos, que mi egoísmo no tiene límites, que…

Sí, despierto sentimientos muy opuestos. Sería aburridísimo que todos me dedicaran palabras empalagosas todo el tiempo. Soy como soy y nadie está obligado a aceptarme.

¡Qué bonita es la vida, con toda su variedad de criaturas! 😀

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