Jugueteos

Hay situaciones y reacciones que, aunque no lo dejo ver, me resultan muy divertidas.

Cuando voy a la esteticista y, mientras hace mi manicura, me comenta con timidez lo bueno que es mi marido esperando en una esquina. Sonrío y le digo que no es mi marido. Y ahí lo dejo, pues si especifico que es mi esclavo, la pobre chica no sabría dónde meterse. Pero ella observa que lo miro, levanto una ceja y el acude inmediatamente a mi lado por si necesito algo.

Cuando voy al banco o a la tienda de telefonía y necesitan que les repita dos o tres veces mi correo electrónico.

Cuando salgo de un probador, observo que no hay nadie alrededor y digo “búscame una talla menos de esta falda, putita”, para descubrir a la dependienta completamente ruborizada detrás de las perchas.

Cuando en una cordelería escojo el grosor y el tipo de cuerda y el que me las está mostrando me pregunta para qué la quiero y me giro comentando “es para atar a este”, señalando a mi acompañante, con la consiguiente hilaridad incrédula del vendedor.

Cuando otro perrillo masajea mis pies y el camarero se acerca con las consumiciones, comenta que qué bien, que estoy como una reina y contesto “es lo que soy”.

Cuando dices la verdad con una sonrisa pícara se crean situaciones morbosas y divertidas que tanto tu como los que saben que es cierto podéis disfrutar con complicidad sin llegar a escandalizar a nadie. Los demás se toman a broma las verdades más directas si se dicen con una gran sonrisa 🙂

6 Comments

  1. Sinceramente desde casa se ve muy divertido estas situaciones que relata; pero en la realidad si viviera una situación con usted como las que relata, seguro que me moriría de verguenza, estaría roja al entrar al local (zapatería, comercio, tienda de ropa); estaría temblando mientras estamos dentro, me sonrojaría mas mientras se refiere a mi como su putita (que realmente es lo que soy y como me siento, su sissy, su putita); y solo intentaría no perder el conocimiento por la situación…..

    Por eso tengo que aprender a estar a la altura ante situaciones como esta, con un buen aprendizaje, adiestramiento y valentía y con una sonrisa siempre en la cara se podría conseguir y salir vivo de esas situaciones

    sissy de Cruel

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    • Tú estás muy verde todavía, nena, pero eso también da mucho juego, jajaja.

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  2. Mi juego favorito es en zapaterias. En primer lugar, con las otras clientas que eligen zapatos asexuados y tan poco atractivos. Si el vendedor es hombre, me gusta captar su atencion y, pobres, no pueden evitarlo, se dedican casi completamente a Mí.

    Y el momento del pago, cuando con voz suave pero firme le indico a mi marido que vaya a pagar, y el va, mansito, ante la mirada de odio – intriga de las demas mujeres presentes

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    • Sublimes momentos, Mistress Roxy, hay tantos pequeños grandes detalles que nos encantan… 😉

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  3. Posdata: que preciosa te ves con esas botas blancas!!!!!!

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