Esquivando tonterías

Es increíble, jajaja. Tras mi entrada de ayer había alguna que hablaba de mi como si yo fuera la culpable del hambre en el mundo, del paro, de la subida de las tarifas eléctricas y de no sé cuántas cosas más.

Por mi parte, seguiré con mi vida, que me interesa mucho más. Sin ir más lejos, miro mis uñas y me horrorizo de que el esmalte se esté resquebrajando, así que le he dado un grito a la perra y me ha traído el quitaesmaltes y la laca de uñas para arreglar el desaguisado. Pero claro, ahora está ahí de pie y yo intento escribir el post, así que me pone nerviosa y le pido otro café para quitarla de mi vista.

Mientras hace el café recuerdo que me tengo que lavar el pelo. Y esa es otra odisea. Hace unos días, uno de mis chuchos me hizo llegar un cepillo eléctrico giratorio, de esos que también secan. Probaré los resultados porque no sé si me dará tiempo de ir a la peluquería.

¿Habéis visto qué rápidamente y con qué poquito se ignoran las tonterías? Pues adelante, practicadlo, seréis más felices que si le dais importancia a quien no la merece.

Y ahora arranco, que tengo que dejar unos cuantos detalles resueltos y controlados. No todo es ponerse guapa, también hay cosas importantes que requieren mi atención. Pero eso no os lo voy a contar 😛

1 Comment

  1. Ehhh…..ese es “Arbol”…..
    jjjaaa.
    Eso es de tonterias nada.

    Reply

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