Armonía asimétrica

Ayer no pude asistir a la fiesta FemDom de Dómina Libertad y siento habérmela perdido, pues siempre me lo paso genial, pero me surgió algo importante y hay cosas que van antes que el ocio.

Y ocio también hubo ayer para mi, incluso FemDom (no podría vivir sin eso), fetichismo (mi ropa de látex ya está lista) y una sesión intensa de unas cuantas horas muy amenas. Pero FemDom no significa armonía constante, seamos realistas.

Tuve tiempo hasta para contener mi furia durante mis conversaciones en público con uno de mis chuchos. Lo bueno que tengo es que, en cuanto suelto lo que tengo que decir, me quedo relajada. A no ser que me lleve la contraria, por supuesto.

Y ya hablando en general, hay cosas que se dan por sabidas, pero (y esto me lleva al post de anteayer) siempre surgen aristas. La esclavitud a la carta, tomando las partes que les gustan y rechazando las que suponen un esfuerzo, no existe 🙂

Es fabuloso lucir un collar de propiedad, ¿verdad? Pero ese collar significa muchas más cosas que estar bajo la protección de la propietaria y gozar de sesiones enloquecedoras.

Si tengo que estar repitiendo lo mismo una y otra vez durante un adiestramiento y persisten las dudas aún conociéndome a fondo, si se cuestionan mis palabras hasta llegar al descaro, aplico un castigo. Pero cuando mi paciencia se agota, acabo planteándome soluciones más radicales.

En términos generales tengo una buena relación y conexión con el esclavo, en realidad ahora mismo no hablaba ya de él, pero estamos en esa etapa en la que deseo modificar algunas pautas de su comportamiento en los puntos que no me agradan. No deseo un robot, pero sí un esclavo 🙂

1 Comment

  1. Mientras que la obediencia total debe ser la meta de todos los esclavos hacia su dueño, hay momentos cuando el esclavo podría ver una mejor forma de alcanzar objetivos del propietario. Para obedecer ciegamente en tales circunstancias sería robótica y el esclavo seguramente tiene el deber de la propietaria para hacer una sugerencia donde el esclavo ve lo que podría ser una mejor manera. Sin embargo, el esclavo siempre debe hacer la sugerencia con cortesía y respeto, y debe el propietario todavía desea continuar con su mando original y luego el esclavo debe aceptarlo y obedecer. El esclavo que tiene verdaderamente los intereses del propietario en el corazón no será un robot, obedeciendo ciegamente a cada orden pero desarrollará una relación donde puede hacer respetuosamente sugerencias y también anticiparse a las necesidades de su dueño.

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