Unos días fuera

Los pájaros me despiertan por las mañanas con sus enloquecedores trinos. En esos momentos me dan ganas de matarlos, pero me voy acostumbrando.

Hay tanto silencio general que se puede oír un viejo tractor traqueteando a kilómetros de distancia, ¡incluso puedo verlo!

Me he enamorado de un chuchillo (de los de cuatro patas) que me persigue a donde quiera que vaya y me dedica miradas de devoción, sestea con su cabecita sobre mis piernas en el sofá y compite con el portátil por mi atención.

Me gusta este sitio: aire libre, paseos, paddle, comida sana, naturaleza… El lugar perfecto para desaparecer unos días.

El otro día comentaba con alguien que, los que somos urbanitas, aunque nos alejemos de la ciudad un tiempo (y disfrutemos de estas escapadas), estamos demasiado habituados a nuestras urbes, donde tenemos espectáculos, ocio, gente, ruido, tiendas de todo tipo, gente de todas clases y etnias, movimiento, barullo, tráfico, ruido… Pero a veces es necesario tomarse un respiro.

Es bueno tener tiempo de meditar en cosas que rondan mi mente y que siempre pospongo por ese ritmo frenético en el que suelo estar envuelta.

Aquí sólo falta una mazmorra, pero el lugar y el clima se prestan a sesiones en el exterior: mucho sol y un espacio interminable sin vecinos cerca 😉

1 Comment

  1. Merecido descanso para CRUELDAMA,pero el 25 de abril empieza el “espectáculo” de nuevo en La Mazmorra de Los Reyes
    La esperamos
    Tacones Altos

    Reply

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *