Ser o no ser

Se puede ser visceral y, a la vez, tener el suficiente autocontrol como para saber lo que hacemos en cada momento y cómo encauzamos nuestras emociones.

Ser Dominante no significa perder la compostura, no tiene que ver con ser una gritona, una amargada ni una maleducada.

A veces basta con una mirada para obtener el resultado que deseamos, podemos ejercer el poder con un susurro en el que van incluidas unas palabras que desatan el apremiante deseo de complacernos, conseguimos captar la atención con un gesto, enseñamos a nuestros sumisos y esclavos (cada una con nuestros métodos) a esforzarse para proporcionarnos un servicio satisfactorio.

También es cierto que hay algunos casos en los que disfruto muchísimo con una humillación más exclusiva e intensa. Pero son casos puntuales y siempre que decido que eso es exactamente lo que yo deseo hacer con tal o cual sumiso y, por supuesto, que ese sumiso acepte mi capricho de darle ese trato (o que sea uno de mis esclavos, pues en ese caso no tengo que tantear).

Pero se puede humillar y llevar a un sumiso a una excitación brutal sin perder la sonrisa y sin levantar la voz. Y no hablo de llamarle putita para que consiga una triste erección, sino de revolver sus entrañas y llevarlo de una correa imaginaria a donde queramos.

Lo mejor no es ser como se espera que seamos, sino ser como realmente somos 🙂

1 Comment

  1. Un gesto vale más que mil palabras.
    De acuerdo con DAMA
    Tacones Altos

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