Algunos errores

A lo largo de nuestra vida vamos teniendo experiencias de todo tipo, unas las olvidamos fácilmente porque no son trascendentales (aunque siempre se aprende algo de todo) y otras nos dejan huella.

Vamos adquiriendo habilidades sociales. Hay personas que consiguen una presencia efímera en nuestro camino y otras que se quedan para siempre, aunque el contacto no sea constante.

Y, evidentemente, llevamos normas legales y socialmente aceptadas de nuestro contexto sociocultural y criterios morales a nuestras relaciones con nuestros compañeros de subcultura FemDom y BDSM (aunque evolucionemos en ella en otros términos).

No es extraño encontrar en la comunidad a personas con comportamiento disruptivo que, aunque es un término aplicado a niños y adolescentes con dificultades y conflictos en cuanto a desajustes en la capacidad de mantener relaciones sociales, hay mucha gente que arrastra problemas de aprendizaje y de relaciones interpersonales.

En mi trayectoria (y supongo que a todos nos ha pasado) he encontrado algunas personas con grandes carencias afectivas y con ciertos trastornos de la personalidad que llegan a la comunidad en busca de panaceas milagrosas para superar todos los males.

Un sumiso (o una sumisa) psicológicamente dañado, ¿me va a ofrecer un buen servicio? ¿antepondrá mis necesidades a las suyas porque eso es lo que realmente desea? ¿o bien intentará por todos los medios captar mi atención y ser el protagonista de una relación tortuosa? No es así como yo entiendo una relación D/s y jamás aceptaría un siervo mentalmente desequilibrado. Yo no soy la terapeuta de mis esclavos, soy su Ama.

3 Comments

  1. Buenas tardes Señora.
    existen personas sin ningún tipo de carencia afectiva que proporcionan relaciones tormentosas.
    Por el contrario se dan casos y muchos por cierto, de personas con este tipo de pasado, que proporcionan grandes relaciones, y aportan a toda la sociedad cosas maravillosas, que son dignas de ser admiradas.
    Esto es debido a los avances médicos que hacen posible desde los años 60 en los Estados Unidos hasta nuestros días, de la incorporación en todos los ámbitos sociales de personas de este tipo.
    Se darán casos particulares, evidentemente, pero no corresponde a la realidad que actualmente nos atañe en la sociedad de hoy en día.
    Podría hablar desde los últimos avances científicos puestos en práctica, y con sorprendentes resultados, o de lo que este tipo de personas con capacidades especiales, pueden llegar a realizar con su cuerpo y mente, que tras años de duro trabajo, nada tienen que ver con la persona media.
    Desconozco evidentemente su experiencia personal, y la respeto profundamente, y en su caso experimentado personalmente, tendrá toda la razón, no lo niego, ni lo discuto, ni entro a valorar.
    Generalizar es malo, equivocado, y dista mucho de la realidad social y estadística que en nuestros días se vive.
    Saludos respetuosos.

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    • Estoy al tanto de los avances médicos, de otros casos no tan tortuosos y de muchas otras cosas, siete, pero tal vez no has caído en la cuenta de la última frase del post: Yo no soy la terapeuta de mis esclavos, soy su Ama.

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    • cierto Señora, se refiere a un caso personal, a una experiencia que usted ha tenido. En mi humilde opinión quizá se pueda llegar a interpretar una generalización.
      Sé que usted habla muy claro y se la entiende muy bien. Sigo su blog desde hace mucho tiempo, y me encanta.

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