Tu mente, Mi mente

En mi afán de diversión, busco toda la información posible sobre una víctima potencial para que ambos lo disfrutemos.

Eso sí, siempre que la posible “víctima” me interese, lógicamente.

Se suele omitir esa parte para pasar directamente a los juegos físicos. Y es estupendo, por supuesto, que también para mi dos o tres horas de sesión sin mayores implicaciones son muy divertidas.

Pero disfruto tremendamente de la parte psicológica. Me fascina ir haciendo mía una mente, jugar con ella, tantearla, conocerla e incluso oprimirla en ciertos momentos.

Una mirada, una palabra, un gesto, un tono de voz… y el esclavo estará alerta haciendo que todo su ser se concentre en mi. Llegará a pensar, no siempre de modo consciente, si alguna acción será de mi agrado antes de realizarla. Analizará si me he molestado por algo que ha dicho, algo que ha hecho o algo que ha dejado de hacer, agachará su cabecita esperando, dispuesto a lo que venga, sin peros, sin aspavientos, sin excusas…

No es fácil llegar a ese punto, no es un proceso corto ni sencillo y, para ello, es imprescindible la implicación de dos partes: mi interés y su entrega. Si una de ellas falla… game over 🙂

6 Comments

  1. La dominación psicológica es un arte. Una vez conseguida el feelin entre esclavo y Ama durará para siempre. Siempre que lo desee la Ama 😉

    Reply
    • “Para siempre” es demasiado. No hay nada eterno 😉

      Reply
  2. Este es el último en dominación, apoderándose de la mente para que el esclavo está ya pensando de su dueño y así anticiparse a las necesidades del propietario. Toma tiempo pero las recompensas para el dueño y el esclavo están enorme y duro muy largo tiempo.

    Reply
  3. La entrega no solo ha de ser fisica, también ha de ser mental. Algunos lo llaman amor, pero no tiene nada que ver
    gato_de_Cruel

    Reply
  4. no será un proceso corto ni sencillo, como tampoco lo será el deleite que produzca

    Reply

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *