Día a día

No tengo un ritual repetitivo de sesión, soy bastante imprevisible y depende de lo que me inspire el esclavo que tengo en ese momento y del estado de ánimo. Hay días que tiemblan los cimientos de la mazmorra y otros en que prefiero que me mimen: masaje, charla, pedicura o lo que me apetezca. También consigo ese punto de tensión en el perro, que no sabe lo que se va a encontrar; a la vez que hago comprender a uno especialmente masoquista que no siempre serán las cosas como las desea. Juego con lo que esperan de mi. El que todavía no me conoce se hace una idea de la CruelDama más sádica e incansable y… bueno, sí, también lo soy. Pero no me muevo por patrones preestablecidos sino por mis apetencias y preferencias. Disfruto tanto de una sesión extrema como de tener un escabel calentito bajo mis pies mientras actualizo mi correo electrónico, por ejemplo. ¿Caprichosa? ¡Sí, mucho!...

Orgullo

El orgullo es uno de los peores defectos en un esclavo. No hablo de su personalidad, que cada uno tiene la suya, ni de sus convicciones, sino de esa falta de humildad de la que a algunos les cuesta tanto apearse. Puedes tener una fuerte personalidad con el resto del mundo, pero ante mi estás desnudo; me perteneces, aparca tu arrogancia porque a mi me sobra. Ante tu Ama no puedes mostrarte prepotente, es algo que yo no tolero y las recaídas en lo mismo una y otra vez, acaban teniendo consecuencias. Me da igual que seas barrendero, diplomático, administrativo, empresario, pastor de ovejas o banquero… ante mi eres mi esclavo. Ni más, ni menos. No pido a un perro que me mienta, es más, no admito la mentira en mis relaciones. Pero tampoco soporto a un esclavo pagado de sí mismo que olvida cuál es su sitio. Eres mío para facilitarme la vida, para complacerme y para obedecer, no para molestarme con actitudes que no te corresponden. Puedo comprender un mal día o un estado de ánimo puntual, pero no consiento fallos constantes por los que hayas sido advertido con anterioridad. ¿Alguien se da por aludido?...

Sinceridad

El último rebuzno es acusarme de ser demasiado sincera. (¿Se puede ser “demasiado sincera”?). Ha sido muy gracioso, porque me lo decían en tono de reproche. A estas alturas de mi vida tengo muy claro lo que quiero, cómo lo quiero y cuándo lo quiero. Y no tengo reparos en comunicarlo porque no soy mujer de andar con rodeos y perder el tiempo con enredos que no llevan a ningún sitio. Una cosa es jugar con una pieza de caza dando zarpazos suaves o un salto hacia otro objetivo para confundirla y otra muy distinta es depredar con mentiras o siendo deshonesta, porque entonces no sólo perdería el tiempo sino que además, si mis bases no son firmes y claras desde el principio, me pasaría la vida gastando energía para nada. Soy lo que soy y soy quien soy, lo dejo claro desde el minuto uno y si no interesan mis condiciones, como se suele decir: “ancha es Castilla”. Tengo un gran ego (¿no se nota?) y muchas tablas en mi “haber” como para no saber distinguir al que pretende jugar conmigo sin más implicaciones. No quiero cerca de mi a nadie que no lo desee. Y tampoco es mi estilo andar detrás de nadie,  prefiero (y estoy acostumbrada a) que me busquen a...

Begging

Un esclavo suplica o ruega a su Ama para recibir algo o como petición. Por ejemplo, a la hora de necesitar un orgasmo, su súplica es también un modo de adiestramiento como recordatorio de que su cuerpo ya no le pertenece, así que su placer físico ha de ser concedido por el Ama. Si hago que el esclavo suplique por algo, es una forma de recordarle que no es libre de tomar sus propias decisiones sin mi permiso. Puedo usarlo durante un castigo haciendo que el esclavo agradezca cada golpe y que me diga lo mucho que le gustaría un golpe más. Es un modo de hacerlo participar activamente y mantenerlo centrado. Tener que suplicar no deja de ser una humillación, lo cual influye en trabajar a la vez la humildad del esclavo y, por tanto, la disminución de su ego, si su actitud ha sido arrogante u orgullosa. Oír súplicas es algo que potencia mi sensación de poder, ya que imploran algo que excede su posibilidad y capacidad de ser controlado. Además, ¿por qué no decirlo?, también puede ser excitante para...