Una oferta diferente

Estoy colaborando en la búsqueda de un sumiso dispuesto a someterse y entregarse a una pareja D/s. El interesado deberá vivir en Madrid o, en su defecto, desplazarse cuando sea requerido. Esta pareja de la que hablo son personas muy serias y tienen muy claro lo que quieren, pero parece que no resulta fácil encontrar al sumiso real que se adapte a sus deseos. Este blog no es de contactos, ni mucho menos, sin embargo seré una parte activa en el tema del que os hablo, ya que de algún modo tutelaré a ese sumiso ayudando con su adiestramiento. El tiene años de experiencia real (con sumisas) y es heterosexual y ella es novata en el arte de la Dominación. Los aprecio mucho a los dos, de ahí mi apoyo a ambos. Son gente estupenda, os aseguro que el elegido estará en buenas manos. Se da la circunstancia de que viven fuera de Madrid, por lo que el contacto real con el siervo sería una vez al mes, aunque con control y contacto diario por otros medios. No desean un esclavo 24/7 (leed bien), y tampoco sería mío, sino de ellos, ya que yo colaboraré sólo al principio. Mis amigos desean construir una relación de larga duración con su futuro sumiso. El que esté interesado en la propuesta puede ponerse en contacto conmigo en mi correo y le daré más datos de todo esto. Es una oportunidad fantástica para todos los que deseáis una relación D/s real, aunque no sea la acostumbrada Ama/esclavo, sino Amo/Ama/esclavo. Pero ahora no vengáis a marearme con que os ayude a todos con vuestras búsquedas, que...

Actitud de esclavo

No lo intentes, hazlo o ni te molestes en empezar. No me gustan las cosas a medias ni las excusas. Si quieres que te considere de mi propiedad, demuestra que lo eres. No se trata de que hagas algo para obtener algo a cambio. Obedece y quizá, sólo quizá, recibas mi atención si me apetece y lo estimo oportuno, pues de lo contrario estaríamos hablando de una relación muy diferente. Y no es el caso. Sé quien eres, sé cómo eres, sé qué necesitas. No me cuentes tus miserias, no me interesan. Háblame de devoción, de entrega, de servidumbre. Demuestra tu esencia y te tendré en cuenta. Soy exigente y dura, no acepto a cualquiera a mis pies. El camino de la esclavitud no es fácil y, aunque pruebo a unos y otros, sólo me quedo con los mejores. ¿De cuáles eres tú? ¿De los que desecho por el camino? ¿O de los que se quedarán a mis...

Fidelidad y esclavitud

Soy muy posesiva con mis propiedades y no consiento flirteos con otras Señoras. El esclavo debe conocer su lugar y respetarme en todo momento, esté yo presente o no. Cuando un esclavo falla, no hay vuelta atrás. Cuando un aspirante juega, dice mucho de su candidatura (y no bueno precisamente). La fidelidad y lealtad de los míos significan mucho más que palabras. Exijo hechos y que me tenga presente en todo momento, incluso a kilómetros de distancia. Es normal que un perro sin Dueña busque e intente llamar la atención de las Dóminas. Pero una vez presenta su candidatura y es tenida en cuenta, un comportamiento erróneo puede derribar en un momento todo el terreno conseguido. Esas son algunas normas básicas que cualquiera con dos dedos de frente puede comprender (y que cualquiera con una elemental escala de valores no necesita ni que le recuerden). No prohibo a los míos interactuar con Am@s, sumis@s, esclav@s, switches, curios@s, s-m o vainillas ni en internet ni en la vida real. Somos adultos y vivimos integrados en la sociedad, pero la exclusividad de mis esclavos para mi es dogma… a no ser que sean cedidos o compartidos en situaciones muy puntuales con, por supuesto, mi aprobación y consentimiento. En fin, como siempre digo: no quiero a mis pies a nadie que no lo...

Sinceridad

El último rebuzno es acusarme de ser demasiado sincera. (¿Se puede ser “demasiado sincera”?). Ha sido muy gracioso, porque me lo decían en tono de reproche. A estas alturas de mi vida tengo muy claro lo que quiero, cómo lo quiero y cuándo lo quiero. Y no tengo reparos en comunicarlo porque no soy mujer de andar con rodeos y perder el tiempo con enredos que no llevan a ningún sitio. Una cosa es jugar con una pieza de caza dando zarpazos suaves o un salto hacia otro objetivo para confundirla y otra muy distinta es depredar con mentiras o siendo deshonesta, porque entonces no sólo perdería el tiempo sino que además, si mis bases no son firmes y claras desde el principio, me pasaría la vida gastando energía para nada. Soy lo que soy y soy quien soy, lo dejo claro desde el minuto uno y si no interesan mis condiciones, como se suele decir: “ancha es Castilla”. Tengo un gran ego (¿no se nota?) y muchas tablas en mi “haber” como para no saber distinguir al que pretende jugar conmigo sin más implicaciones. No quiero cerca de mi a nadie que no lo desee. Y tampoco es mi estilo andar detrás de nadie,  prefiero (y estoy acostumbrada a) que me busquen a...