¡Vamos a la mazmorra!

Ha sido una semana muy dinámica y con muchas novedades. Pero ya es fin de semana y esta noche hay fiesta en la mazmorra, donde nos podremos reunir para charlar de nuestras cositas, jugar a lo que nos apetezca y conocer a los que vienen por primera vez a visitar El Oasis Del Sado. Tengo muchas ganas de reestrenar mi rebenque, que sufrió un pequeño accidente hace poco, pero ya está como nuevo y preparado para toda la acción que haga falta. Ayer salió del taller de SR-Leather y quiero dejar constancia de mi agradecimiento a los propietarios, que fueron tan amables de repararlo y dejarlo incluso mejor que antes. Y, si ya antes era uno de mis juguetitos preferidos, imagino a más de uno temblando al volver a verlo en mis manos 😀 Lo habéis adivinado, me encanta el spanking, ir pintando marcas y colores en el lienzo de una piel, el sonido del restallar de un látigo, una fusta, un rebenque, una palmeta, una pala, un flogger, una vara, mi mano… sentir, escuchar, saborear… Pero en la mazmorra se pueden hacer las prácticas que los asistentes deseen, las instalaciones son perfectas para hacer suspensiones, watersports, spanking en la cruz, cepo, cama con inmovilización, los fetichistas de pies y calzado estarán en su salsa con las Dóminas que allí estaremos. Podría seguir, la lista de prácticas a las que se presta la mazmorra son interminables, pero, evidentemente, si deseáis hacer otras, allí encontraréis el ambiente perfecto para llevarlas a cabo. ¿Humillación pública, facesitting, CBT, pet-play, momificación, feminización… o simplemente observar a los que juegan? Cualquier cosa puede pasar con...

Una oferta diferente

Estoy colaborando en la búsqueda de un sumiso dispuesto a someterse y entregarse a una pareja D/s. El interesado deberá vivir en Madrid o, en su defecto, desplazarse cuando sea requerido. Esta pareja de la que hablo son personas muy serias y tienen muy claro lo que quieren, pero parece que no resulta fácil encontrar al sumiso real que se adapte a sus deseos. Este blog no es de contactos, ni mucho menos, sin embargo seré una parte activa en el tema del que os hablo, ya que de algún modo tutelaré a ese sumiso ayudando con su adiestramiento. El tiene años de experiencia real (con sumisas) y es heterosexual y ella es novata en el arte de la Dominación. Los aprecio mucho a los dos, de ahí mi apoyo a ambos. Son gente estupenda, os aseguro que el elegido estará en buenas manos. Se da la circunstancia de que viven fuera de Madrid, por lo que el contacto real con el siervo sería una vez al mes, aunque con control y contacto diario por otros medios. No desean un esclavo 24/7 (leed bien), y tampoco sería mío, sino de ellos, ya que yo colaboraré sólo al principio. Mis amigos desean construir una relación de larga duración con su futuro sumiso. El que esté interesado en la propuesta puede ponerse en contacto conmigo en mi correo y le daré más datos de todo esto. Es una oportunidad fantástica para todos los que deseáis una relación D/s real, aunque no sea la acostumbrada Ama/esclavo, sino Amo/Ama/esclavo. Pero ahora no vengáis a marearme con que os ayude a todos con vuestras búsquedas, que...

Pequeños detalles divertidos

Me pasan cosas sorprendentes, tengo una especie de imán para las cosas más extrañas y con tintes surrealistas. Ya he contado aquí algunas, como por ejemplo cómo conocí a uno de mis esclavos en la sección de frutas y verduras de un supermercado, el modo en que se me ofrece la esteticista china del salón de belleza al que suelo ir, la chocante reunión con un Dominante y su sumisa en la que me preguntaba quién domina a quién en ese caso… Y esos son sólo algunos ejemplos. El otro día salí con una de mis propiedades y, aparcados en el coche junto a su casa después de salir a cenar, le dedicaba un pequeño ejemplo de lo que le esperaba en breves momentos clavando mis uñas en sus testículos (puntualizo que tiene orden de conducir con los genitales al aire y a mi disposición siempre que nos desplazamos, por breve que sea el trayecto). Era una pequeña pista que, entre risas y escalofríos, le indicaba mis intenciones. Cuál no sería nuestra sorpresa cuando se acercó un paquistaní de esos que venden flores y llaveros y nos regaló una rosa, a pesar de que le decíamos que no queríamos nada con una amplia sonrisa en los labios. No saqué mi mano de donde estaba (agarrando la entrepierna de mi chucho) mientras hablábamos con él, que se quedó un buen rato, con toda la naturalidad del mundo. No sé qué pasaría por la cabeza del vendedor y dudo que encuentre muchas escenas similares, pero hizo gala de una diplomacia considerable y nos dejó la flor sin que le diéramos ni un céntimo...

Esclavas y esclavos

Un esclavo preguntaba ayer en una red social si un Ama es más sádica con un esclavo que con una esclava. Mi respuesta fue la siguiente: “Personalmente soy sádica con ambos sexos, pero es cierto que tal vez por la resistencia física, puede que un macho despierte mi instinto de una forma más pronunciada. Pero no puedo generalizar, ya que depende del perro (o perra) que tenga delante, unos me inspiran una relación más suave y otros más dura.”Otro esclavo apuntaba: “Desde mi experiencia, he observado que las Mujeres Dominantes hacen diferencias significativas con esclavos y esclavas. El esclavo es tratado con más dureza (tanto física como psicológicamente), mientras que la esclava es una especie de su género, el ayudante respetuoso, un sirviente dócil que, no pocas veces, incluso ayuda a la Señora en la presentación del hombre del momento. Muy diferente es en cambio el caso de Doms/sums lesbianas, donde nos encontramos con la misma dureza, a veces incluso superior”.Yo no creo que sea una cuestión de orientación sexual sino que confluyen varios factores. En mi andadura he tenido esclavas realmente masoquistas y otras no tanto (y exactamente igual en el caso de esclavos). Considero que cada relación es diferente a las demás y yo establezco muy distintos tipos de relación con cada uno, sea hombre o mujer. Soy sádica, pero tampoco me apetece serlo con todo el mundo, ni con todos los que lo soy lo exteriorizo del mismo modo ni con igual intensidad. Mi sadismo, evidentemente, se centra en aquéllos que me ceden el poder y yo lo acepto. Tal vez haya algo de cierto en...

Una caricia en el hocico

Aún el más entregado de los esclavos tiene que ser recriminado de vez en cuando, pero este fin de semana me he sentido orgullosa de uno de mis juguetes. Se dio el caso de una sesión improvisada con tortura genital incluida. El perro no estaba inmovilizado, así que podría haberse levantado de la mesa de torturas o simplemente cambiar de postura. Pero no lo hizo. Se mantuvo como si esas ataduras ficticias estuvieran ahí. He de aclarar que esta mascota no es masoquista pero sí mi esclavo y, aún con los ojos llorosos, aguantó mis jugueteos sin un quejido, agradeciéndome después el haberle permitido hacerlo con dos regalitos que él sabía que me apetecía tener en mi colección de instrumentos de tortura. Le dedico estas letras porque, aunque lleva un par de años sirviéndome y aún no lo había citado en el blog, hoy se ha ganado esta mención. ¡Buen perro, pathetic_clown! (Que no se te suba a la cabeza el halago, sabes que mi humor puede cambiar en cuestión de segundos)...