Buenas maneras

A día de hoy, creo que no me habéis visto enzarzada en una pelea con nadie. Y las ha habido, por supuesto, pero no considero necesario hacer un despliegue público de odinarieces donde se pierden los papeles. Mi método es sencillo: si tengo algo que decir, te lo diré en privado, pero si no se puede razonar contigo, te borraré, no tengo por qué aguantar energúmenos y mucho menos comportarme como tal. Tengo un carácter fuerte, pero tenerlo no significa hacer alarde de mala educación o permitir a cualquiera que me altere hasta el punto de amargarme el día. Ahora bien, en privado puedo ser realmente hiriente, levantando la voz o en voz baja. Lo de dar espectáculos, dramones y altercados adrenalínicos para que todos vean lo malísima que soy, no es para mi. Me guardo mi vocabulario más vulgar para esos momentos en que lo disfruto de otras maneras. Como no vivo de cara a la galería, no necesito mostrar mi poder, me basta con ejercerlo si lo creo conveniente. Y, desde luego, no se lo voy a mostrar a la primera rata que asoma. Hay alguien que en estos días se ha ganado a pulso mi total y absoluta indiferencia. Pero bueno, no tiene la menor importancia, hay gente que no merece una aclaración ni en privado. Y el día es tan bonito…...

El pícaro burlón

La picaresca de algunos “sumisos” es de libro. En serio, hay cosas que deberían ser recogidas en una especie de libro Guinness de los fakes. No sé si debido a los efectos de la crisis, ante la proliferación de “Amas Financieras”, estos pícaros hacen su agosto entre las filas de las nuevas incorporaciones femeninas. Recurren a algo tan sencillo como despertar la codicia de las InstaDommes (Dóminas instantáneas) y las tienen bailando del Skype a las redes sin desembolsar un mísero céntimo con promesas pantagruélicas. El otro día uno de estos pícaros (era bastante gracioso, todo hay que decirlo), preguntaba en un grupo de una red social si alguna tenía PayPal o Amazon (haciendo ver su irrefrenable deseo de hacer una transferencia lo antes posible). Pues en apenas cinco minutos había unas quince respuestas del tipo: “Eh, tú, perro, mi PayPal es xxxx”. No pude evitar sonreír, porque estoy segura de que el pícaro acabó con un montón de direcciones de Skype, Yahoo, WhatsApp y Kik, obteniendo toda la “humillación” que buscaba de un montón de ilusas que seguro que le proporcionaron un buen número de erecciones y alguna que otra eyaculación completamente gratuitas. Y él, que no es tan tonto como parece, cuando se le acaba la juerga, cierra esa cuenta y abre una nueva para volver a empezar la ronda. Es gracioso observar estas cosas, pero mi concepto de lo que significa ser Ama Financiera y esclavo financiero es muy diferente. Abogo por un libro de anécdotas, puede ser muy entretenido...

¡Vamos a la mazmorra!

Ha sido una semana muy dinámica y con muchas novedades. Pero ya es fin de semana y esta noche hay fiesta en la mazmorra, donde nos podremos reunir para charlar de nuestras cositas, jugar a lo que nos apetezca y conocer a los que vienen por primera vez a visitar El Oasis Del Sado. Tengo muchas ganas de reestrenar mi rebenque, que sufrió un pequeño accidente hace poco, pero ya está como nuevo y preparado para toda la acción que haga falta. Ayer salió del taller de SR-Leather y quiero dejar constancia de mi agradecimiento a los propietarios, que fueron tan amables de repararlo y dejarlo incluso mejor que antes. Y, si ya antes era uno de mis juguetitos preferidos, imagino a más de uno temblando al volver a verlo en mis manos 😀 Lo habéis adivinado, me encanta el spanking, ir pintando marcas y colores en el lienzo de una piel, el sonido del restallar de un látigo, una fusta, un rebenque, una palmeta, una pala, un flogger, una vara, mi mano… sentir, escuchar, saborear… Pero en la mazmorra se pueden hacer las prácticas que los asistentes deseen, las instalaciones son perfectas para hacer suspensiones, watersports, spanking en la cruz, cepo, cama con inmovilización, los fetichistas de pies y calzado estarán en su salsa con las Dóminas que allí estaremos. Podría seguir, la lista de prácticas a las que se presta la mazmorra son interminables, pero, evidentemente, si deseáis hacer otras, allí encontraréis el ambiente perfecto para llevarlas a cabo. ¿Humillación pública, facesitting, CBT, pet-play, momificación, feminización… o simplemente observar a los que juegan? Cualquier cosa puede pasar con...

Representación FemDom

Ayer fuimos a ver una obra de teatro que os sonará a todos, pero no, no es la nueva película de Polanski, esa la vi hace unos meses y la recomiendo si no la habéis visto, me fascina cómo capta la esencia de la Dominación psicológica a la que Vanda somete a Severin desde el primer momento con un comienzo insospechado. Pero hoy hablo de la obra de teatro con ese mismo título, La venus de las pieles, interpretada por Clara Lago y Diego Martín, bajo la dirección de David Serrano (Cine: Días de fútbol, Días de cine, Una hora más en Canarias. Teatro: Hoy no me puedo levantar, Más de cien mentiras), al que podéis ver en la foto conmigo. Esta obra es la del dramaturgo estadounidense David Ives, en la que Polanski basó su película, es decir, no es una representación del libro de Sacher-Masoch, sino una versión/adaptación de la obra de David Ives en español. La representación estuvo bien, hubo momentos sublimes en la interpretación de los actores (de ambos), pero lo más original fue que, una vez terminada, los actores se reunieron con el público y tuvimos una charla con ellos, donde pudimos hacer alguna que otra pregunta a los actores y el director. Yo no estoy de acuerdo con lo que se exponía sobre la película, pero es evidente que nosotros (este “nosotros” lo hago extensivo tanto a mi como a los que visitáis mi blog) lo vivimos y lo sentimos, lo de Diego, Clara y David es interpretación. Y quizás ahí está el quiz de todo y el motivo por el que aplaudo esa...

Ser o no ser

Se puede ser visceral y, a la vez, tener el suficiente autocontrol como para saber lo que hacemos en cada momento y cómo encauzamos nuestras emociones. Ser Dominante no significa perder la compostura, no tiene que ver con ser una gritona, una amargada ni una maleducada. A veces basta con una mirada para obtener el resultado que deseamos, podemos ejercer el poder con un susurro en el que van incluidas unas palabras que desatan el apremiante deseo de complacernos, conseguimos captar la atención con un gesto, enseñamos a nuestros sumisos y esclavos (cada una con nuestros métodos) a esforzarse para proporcionarnos un servicio satisfactorio. También es cierto que hay algunos casos en los que disfruto muchísimo con una humillación más exclusiva e intensa. Pero son casos puntuales y siempre que decido que eso es exactamente lo que yo deseo hacer con tal o cual sumiso y, por supuesto, que ese sumiso acepte mi capricho de darle ese trato (o que sea uno de mis esclavos, pues en ese caso no tengo que tantear). Pero se puede humillar y llevar a un sumiso a una excitación brutal sin perder la sonrisa y sin levantar la voz. Y no hablo de llamarle putita para que consiga una triste erección, sino de revolver sus entrañas y llevarlo de una correa imaginaria a donde queramos. Lo mejor no es ser como se espera que seamos, sino ser como realmente somos...

Emoción

Parece que lo de ayer fue un bombazo, jajaja. En algo tienen razón mis haters, es cierto que soy una descarada: hago lo que me apetece y tengo la desvergüenza de disfrutarlo y contarlo sin tapujos. Yo comprendo que para algunos una ignore line es algo que sobrepasa su capacidad de comprensión, igual que el blackmail o tantas otras cosas que a otros nos encantan. Pero así es la vida, un abanico de opciones donde elegimos nuestras preferidas. Me han preguntado con extrañeza si de verdad alguien me llama a una línea de teléfono en la que ni siquiera contesto. Mi respuesta, por increíble que a algunos os parezca, es afirmativa. Claro que me llaman. Y algunos repiten porque no les han llegado los minutos que previamente habían concertado. El que llama tiene sensaciones muy distintas, una mezcla de atracción/temor muy estimulante, con el aliciente de la posibilidad de poder escuchar mi voz o los sonidos que hay a mi alrededor, aunque a él lo ignore. O precisamente porque lo ignoro. A unos los seduce el morbo de lo que puedan captar durante la llamada, a otros el puro placer de ser ignorados. Parte de un correo que me llegó anoche: “Fue un honor ser su cerdo ignorado unos minutos. Tuve la suerte de escucharla hablando con alguien que supongo que es uno de sus esclavos. Tiene una voz preciosa y autoritaria pero a la vez dulce y una risa muy contagiosa. Gracias por poner los medios para los que estamos lejos y no podemos servirla como se merece” ¿Qué puedo añadir? Aunque lo ignore también por correo, el placer también...